lunes 7 de septiembre de 2009

El catalán en Cataluña

La opinión de un catalán sobre la lengua catalana

Nací en Barcelona hace 41 años. Desde entonces he vivido y trabajado siempre en localidades muy cercanas a la capital de Cataluña, o en la capital misma. Soy castellano-parlante y nunca he tenido la necesidad de dejar de serlo. Por falta de práctica no hablo fluidamente el catalán, pero lo entiendo perfectamente. En mi círculo de conocidos (trabajo, familia, amistades...) la mayoría son también castellano-parlantes. Los catalano-parlantes que conozco o he conocido se dirigen a mí en castellano, aunque normalmente les digo que me pueden hablar en catalán si quieren. Casi todos prefieren hablarme en castellano porque les resulta más cómodo, al hablar yo también así.

Mi opinión es que hay que proteger y reforzar aún más si cabe el uso de la lengua catalana. En el día a día el castellano domina claramente al catalán. Ambas lenguas no se encuentran en igualdad de condiciones. Es cierto que en algunos aspectos, por ley, el predominio es del catalán, pero lo cierto es que en general se oye y habla mucho más en castellano que en catalán. Las leyes deberían compensar la realidad impuesta por los medios de comunicación. Por ello estoy a favor de obligar a un trato igualitario de ambas lenguas en los medios de comunicación y el ocio, principalmente.

Hasta aquí mi opinión, pero además hay algunas cosas que nadie puede discutir:

- En Cataluña son oficiales las 2 lenguas.

- Todo el mundo tiene el derecho a expresarse en cualquiera de las 2 lenguas.

- Para poder respetar el derecho anterior, todo el mundo tiene la obligación de entender cualquiera de las 2 lenguas.

- Los cargos públicos tienen la obligación de dirigirse al ciudadano en cualquiera de las 2 lenguas oficiales.

- Todo el mundo tiene el derecho de encontrar la información que quiera en cualquiera de las 2 lenguas oficiales.

- Todo el mundo tiene el derecho de disfrutar su tiempo de ocio en cualquiera de las 2 lenguas oficiales.

jueves 20 de agosto de 2009

El Viaje A La Felicidad (de Eduardo Punset)

Según Eduardo Punset, en su libro "El Viaje A La Felicidad", los factores que se deben potenciar para aumentar nuestra felicidad son:

- Conciencia de los detalles: la vida que nos rodea, que nos envuelve, cada planta, cada pájaro, las maravillas y milagros cotidianos, la esencia de la naturaleza, los colores, el arte que hay en cada rincón de nuestra ciudad o pueblo, la belleza del cielo siempre cambiante, de la luna, el sol, el contacto con cada persona que nos deja una mínima parte de su ser, ser conciente en cada momento de todo ello y de mucho más.

- Tener un objetivo: tener una motivación, una búsqueda, una meta, algo que nos impulse a vivir, a mejorar, a conocer, a explorar, a aprender... Es en la expectativa del alcance lo que proporciona más felicidad que, incluso, la propia consecución. Durante el camino, idealizamos platónicamente como nos sentiríamos tras lograr el hito, y cuando lo hacemos, cuando soñamos despiertos, podemos experimentar continuamente esas sensaciones de felicidad. ¡Con cuanta motivación, ilusión y felicidad afrontamos en ocasiones empresas muy deseadas o placenteras!

- Las buenas relaciones personales: comunicarse, compartir, amar, relacionarse, experimentar, agruparse, admirar, aprender, conocer, divertirse, discutir, imaginar, dialogar, contactar, competir, ayudar, jugar, apasionarse, colaborar, mirar...

- Las emociones: sin ellas nada de lo anterior sirve. Nos debemos emocionar al tener conciencia de los detalles, al tener un objetivo y en las buenas relaciones personales. Antes, durante y después, es decir, siempre. Si algo no nos emociona, si nos deja “frío”, indiferente, no nos proporcionará felicidad.

domingo 31 de agosto de 2008

La Casa del Mig

A finales de 1993 conocí un mundo maravilloso. Lo encontré en La Casa Del Mig, unas instalaciones sociales públicas situadas en el Parc de l'Espanya Industrial, en el distrito de Sants de Barcelona ciudad.

Se trataba de un gran local para gente joven con multitud de juegos de mesa, rol y equipamientos para realizar wargames, rol en vivo, etc.

Allí me vicié a juegos de mesa como el Machiavelli (parecido al Diplomacy, Civilization, Risk, etc.) e illuminati; juegos de rol como El Señor de los Anillos y Fanhunter; y juegos de cartas como el Magic (el Vicio, con mayúsculas, jejeje).

Pero lo mejor de todo, como no, era la gente que allí había. Gente que les gustaba jugar a juegos de mesa, como a mí. Gente divertida, activa, participativa y, en resumen, buena gente.

Nunca olvidaré aquel verano con partidas de Magic de hasta 12 jugadores participando a la vez, o lo que montábamos para organizar partidas de rol en ferias y exposiciones para jóvenes de juegos y comics de Sants.

Tengo muy buenos recuerdos de todo aquello, porque allí me lo pasaba realmente bien. Tras un año más o menos de asistir asiduamente, otros temas personales acabaron alejándome. Ahora La Casa del Mig ha cambiado mucho y ya no es lo mismo, o puede que sí, pero ya soy demasiado mayor para comprobarlo (¿o no...?)

Fdo. Abonado número 15 de La casa del Mig (31 de enero de 1994).

¿Qué harías con 5.000 euros?

Supongamos que te toca un inesperado premio de 5.000 euros y puedes hacer lo que quieras con él: gastarlo, regalarlo, ahorrarlo, etc.

También podría ser que lo dividas en distintos destinos.

Explica aquí qué harías tú con 5.000 euros.

domingo 8 de junio de 2008

1.000 razones para ser feliz.

Mucha gente no se preocupa por buscar razones por las que ser feliz y, te aseguro, hay muchísimas.

Entre todos me gustaría reunir en este blog unas pocas de ellas, una pequeña cantidad, pongamos... unas mil.

¿Crees que son muchas? jajaja. Ya veremos...

No hace falta que busques en las anteriores si la tuya está repetida. Sólo intenta no repetir las que pongas tú.

¡Sólo 1 razón por mensaje!

viernes 7 de marzo de 2008

Total paga por la catástrofe del Erika

No sé si se acordarán, pero el 12 de diciembre de 1999 ocurrió el naufragio del petrolero Erika que causó una catastrófica contaminación marítima frente a las costas francesas.

Ahora, 8 años más tarde y tras siete meses de deliberación, la justicia francesa ha sentenciado a los responsables a la máxima pena que la ley les permite: La petrolera Total debe pagar 375.000 euros, al igual que la sociedad italiana de clasificación Rina. Además, el armador y el gestor deben pagar 75.000 euros cada uno.

No entiendo como han tenido que pasar 8 años para que al fin hubiera una sentencia. Los abogados de las multinacionales petroleras deben ser muy buenos (y cobrar mucho), pero no lo suficientes, pues no han podido librar a sus clientes de la sentencia condenatoria. Seguro que eran tan buenos esos abogados, que han costado más que las propias multas que por otro lado son irrisorias, al menos para Total. Estoy seguro que están más preocupados por la mala publicidad y el rechazo social que por el dinero que han perdido en este asunto. Pero tranquilos, que ya se hartarán de sacar publicidad repitiendo mil veces que son respetuosos con el medio ambiente y todo eso (y alguno se lo creerá y todo).

Lo bueno que es la multa no podía ser más alta porque la propia ley lo impedía. Una ley que pide a gritos ser cambiada (en Francia y en todo el mundo). Estoy seguro que de ser posible legalmente, la multa hubiera sido muchísimo mayor. Al menos intuyo una predisposición por la justicia francesa en aplicar la máxima pena posible, como así ha ocurrido.

Referencias:
http://www.publico.es/037767/petrolera/total/declarada/culpable/contaminacion/maritima/causada/erika
http://www.portaldelmedioambiente.com/2008/01/17/la-petrolera-total-culpable-del-naufragio-del-erika-que-provoco-una-catastrofe-ecologica

viernes 1 de febrero de 2008

La clase

Un profesor de filosofía preguntó a sus alumnos si estaban a favor o en contra de la pena de muerte. La clase se dividió en 2 grupos: los que estaban a favor y los que no. El profesor anunció que a la semana siguiente cada grupo debía exponer, argumentar y debatir su postura para tratar de convencer de su error a los miembros del otro grupo.

Durante dicha semana cada grupo se preparó a conciencia. Nombraron vocales, documentalistas y representantes. Recogieron información, prepararon argumentos y ensayaron sus respectivas intervenciones. Todos querían convencer como fuera al otro grupo de lo equivocados que estaban.

Llegó el día de la confrontación. Ambos grupos defendieron sus posturas y contradijeron la contraria. El debate fue apasionado y el profesor tuvo que poner orden en alguna ocasión. Al finalizar la clase, les pasó un cuestionario, preguntándoles si alguno había cambiado de opinión o, al menos, le habían surgido dudas al respecto. La respuesta fue unánime: todos seguían con la misma opinión que al principio.

En la siguiente clase, el profesor propuso a los 2 grupos algo muy extraño: debían intercambiar sus posiciones y cada grupo defender y apoyar la opinión contraria. Les prometió, que el grupo que lograra mejorar el trabajo que había hecho el contrario, conseguiría un 10 en la asignatura.

A la semana siguiente, el profesor fue testigo de uno de los mejores debates que había presenciado en toda su vida. La argumentación en ambos casos era incuestionable. Las exposiciones eran claras y contundentes. El debate fue, igualmente apasionado y convincente.

Al finalizar, el profesor les pasó el mismo cuestionario. En aquella ocasión, la mayoría confesó que empezaban a albergar dudas de sus propias convicciones al respecto del tema. He, incluso, algunos tuvieron que admitir que habían cambiado de opinión.